Artículo 11 — La Familia del Alma
La Familia del Alma: ¿existen nuestros verdaderos lazos familiares antes de nuestro nacimiento?
La Meta del Sabio — Puerta Número Once
Texto leído en español
¿Y si nuestros verdaderos padres, hermanos, hermanas y compañeros espirituales no fueran necesariamente los que conocemos en nuestra familia biológica?
La familia constituye uno de los fundamentos de la existencia humana.
Crecemos con la idea de que nuestros lazos más profundos están determinados por el nacimiento, la filiación y el parentesco.
Pero en la undécima Puerta de La Meta del Sabio, Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq (De él es la paz) presenta una concepción distinta de la familia.
Según las enseñanzas referidas en este capítulo, las almas poseerían sus propias relaciones de parentesco, independientemente de los lazos biológicos establecidos en el mundo físico.
Esta Puerta constituye una etapa importante en la comprensión de la Séptima Alianza.
1. Dos formas de familia
El libro distingue la familia física de la familia espiritual.
La primera está determinada por el nacimiento y las relaciones biológicas.
La segunda se habría establecido en el mundo de las almas.
Según esta doctrina, una persona podría tener padres biológicos distintos a lo largo de sus encarnaciones sucesivas, conservando al mismo tiempo una identidad espiritual y lazos propios del mundo de las almas.
Esta distinción transforma la manera de concebir el parentesco.
Sugiere que ciertas relaciones podrían superar los límites de una sola existencia terrenal.
2. Jesús y la familia espiritual
El capítulo se apoya, en particular, en un pasaje del Evangelio según Mateo, capítulo 12.
Mientras Jesús enseña, se le informa de que su madre y sus hermanos desean hablarle.
Jesús responde señalando a sus discípulos como su familia y asociando ese parentesco con el cumplimiento de la voluntad de Dios.
El libro interpreta este episodio como una indicación de que los lazos espirituales pueden tener una importancia superior a los lazos biológicos.
La enseñanza invita a reflexionar sobre la naturaleza de la fraternidad.
La proximidad física no siempre garantiza la unidad de las convicciones.
Inversamente, personas sin parentesco biológico pueden compartir una relación espiritual especialmente profunda.
3. La fraternidad en el Corán
La undécima Puerta cita también la sura Al-Hujurat, versículo 10, que presenta a los creyentes como hermanos.
Esta fraternidad supera las distinciones de nacimiento, de origen y de condición social.
En la perspectiva del libro, este principio posee una dimensión adicional.
No concierne únicamente a una solidaridad moral entre creyentes.
Podría remitir también a relaciones preexistentes entre las almas.
El autor acerca así las enseñanzas coránicas a las tradiciones atribuidas a los Imams.
4. ¿Poseen las almas un árbol genealógico?
Una de las enseñanzas más singulares del capítulo se refiere a la existencia de un árbol genealógico de las almas.
El libro refiere que Ahmed Al-Hassan (De él es la paz) habría revelado ciertas informaciones sobre las relaciones espirituales entre los profetas, los Imams y otras figuras religiosas.
Este árbol no correspondería a las genealogías biológicas conocidas.
Una persona podría ser el padre o la madre espiritual de otra ocupando un lugar muy distinto en su historia terrenal.
El capítulo presenta así una organización del mundo de las almas independiente de las generaciones humanas.
5. Fatimah Al-Zahraa y el parentesco espiritual
El libro examina, en particular, el título atribuido a Fatimah Al-Zahraa: la madre de su padre.
En una explicación referida de Ahmed Al-Hassan, esta expresión estaría ligada a la relación que existe entre Fatimah y Muhammad en el mundo de las almas.
Según esta interpretación, Fatimah sería la madre espiritual de Muhammad.
Esta afirmación pertenece a la doctrina que expone el libro.
Ilustra la distinción fundamental entre las relaciones espirituales y las relaciones biológicas.
6. El árbol de las almas de los profetas y de los Imams
El capítulo presenta un esquema de ciertas relaciones entre las almas.
Sitúa en él, en particular, a Ali y a Fatimah Al-Zahraa en la base de una parte del árbol.
Establece luego distintas relaciones espirituales que implican a Adán, Noé, Muhammad, Al-Hussein, Moisés, Jesús y otras figuras.
El autor precisa que este esquema solo representaría una pequeña parte de un conjunto mucho más vasto.
En la lógica de la obra, este árbol permitiría comprender ciertos vínculos entre las grandes figuras de la historia religiosa que no se explican por su sola genealogía terrenal.
7. Las relaciones familiares en la Séptima Alianza
La undécima Puerta presenta también importantes consecuencias jurídicas de esta doctrina.
El libro refiere una enseñanza según la cual las relaciones de parentesco espiritual podrían volverse determinantes en ciertas normas de la Séptima Alianza, en particular las relativas al matrimonio y a la herencia.
Evoca así cambios radicales respecto a las normas familiares fundadas en el parentesco biológico.
Estas propuestas constituyen afirmaciones religiosas propias de la obra, y no normas de derecho civil actualmente aplicables. Las relaciones intrafamiliares siguen sometidas a las leyes de cada país, en particular a las protecciones contra los abusos y las uniones prohibidas.
El tema central del capítulo sigue siendo, no obstante, el lugar que se atribuye a la identidad espiritual en la organización de la comunidad.
8. La herencia entre hermanos espirituales
El libro cita una tradición atribuida al Imam Al-Sadiq según la cual el Qaim reconocería relaciones de fraternidad establecidas en el mundo de las almas.
En esta interpretación, estos lazos podrían desempeñar un papel en la transmisión de la herencia.
El autor acerca esta enseñanza al sistema de fraternidad instaurado entre los primeros musulmanes emigrados de La Meca y los habitantes de Medina que los acogieron.
El capítulo presenta esta antigua fraternidad como una prefiguración de un sistema espiritual más desarrollado.
9. Las almas gemelas y la réplica espiritual
La Puerta aborda también la noción de almas gemelas.
Según una enseñanza atribuida a Ahmed Al-Hassan, ciertas almas podrían poseer réplicas espirituales.
El libro distingue así la identidad de un alma, sus encarnaciones sucesivas y la posible existencia de almas gemelas que le estarían estrechamente ligadas.
Esta concepción sirve, en particular, para interpretar las relaciones entre ciertos Imams y Mahdis.
Se trata de una doctrina metafísica que no puede verificarse con los métodos científicos actuales.
10. Otra concepción del amor y de la fraternidad
Más allá de sus aspectos doctrinales, la Familia del Alma plantea cuestiones humanas profundas.
¿Por qué algunas personas experimentan una cercanía excepcional aunque procedan de ámbitos distintos?
¿Por qué los lazos de solidaridad pueden llegar a ser tan fuertes como los de la familia biológica?
El libro propone una explicación espiritual a estas experiencias.
Pero invita también a reflexionar sobre una idea accesible a todos: la familia no se reduce necesariamente a los solos lazos de sangre.
La ayuda mutua, la fidelidad, la confianza y la responsabilidad recíproca pueden crear relaciones de gran profundidad.
Conclusión — ¿Supera la verdadera familia a la sangre?
La undécima Puerta de La Meta del Sabio presenta una visión del parentesco en la que el alma ocupa un lugar central.
Distingue las relaciones biológicas de los lazos espirituales y propone una organización particular del mundo de las almas.
Esta doctrina permite al autor vincular la reencarnación, la transmigración y la Séptima Alianza.
¿Y si algunas de las relaciones más importantes de nuestra existencia no comenzaran en el momento de nuestro nacimiento, sino que pertenecieran a una historia espiritual mucho más antigua?
Esta pregunta nos invita a proseguir la exploración de los misterios del alma en las Puertas siguientes.