Puerta 10 · 11 de 43

La Transmigration de l’Âme

Título de la edición francés del libro.

34 min353,6 MBVídeos alojados en Google Drive.

Mi biblioteca

Abrir en Google Drive

Google Drive limita el número de reproducciones públicas: si el reproductor indica que se ha alcanzado el límite, vuelva a intentarlo más tarde.

Idioma de la narración: aún no verificado. Cambiar el idioma del sitio traduce la interfaz, no la voz de los vídeos.

Vídeo de la puerta 10 del libro La Meta del Sabio.

Los títulos son los de las ediciones francesa, inglesa y árabe del libro.

Leer esta puerta en el libro

Artículo 10 — La Transmigración del Alma

La Transmigración del Alma: ¿puede un alma entrar en un cuerpo que ya está vivo?

La Meta del Sabio — Puerta Número Diez

Texto leído en español

¿Y si un alma pudiera dejar un cuerpo humano sin que este muera y entrar luego en otro cuerpo que ya estuviera vivo?

Esta pregunta constituye el punto de partida de la décima Puerta de La Meta del Sabio.

Tras haber estudiado la reencarnación y el Raj'a, Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq (De él es la paz) introduce una distinción esencial entre varias formas de desplazamiento o de retorno del alma.

El capítulo se apoya, en particular, en los Evangelios, en los relatos sobre Juan el Bautista y Elías, así como en enseñanzas atribuidas a Ahmed Al-Hassan.

Propone una comprensión de la identidad humana en la que el alma y el cuerpo no estarían necesariamente unidos de manera permanente.

1. Reencarnación y transmigración: ¿qué diferencia hay?

El libro comienza definiendo varias nociones.

La reencarnación designa el renacimiento de un alma en un nuevo cuerpo humano.

La transmigración, por su parte, designa el paso de un alma de un cuerpo humano a otro cuerpo humano ya vivo, sin pasar necesariamente por un nuevo nacimiento.

Esta distinción es fundamental.

En la primera situación, el alma vuelve a través de un nacimiento.

En la segunda, podría entrar en un cuerpo que ya posee una historia biológica.

El capítulo presenta esta posibilidad como una realidad espiritual, aunque no esté establecida por los conocimientos científicos contemporáneos.

2. ¿Puede un alma dejar un cuerpo antes de su muerte?

Según la enseñanza que expone el libro, un alma podría abandonar a un ser humano mientras su cuerpo sigue vivo.

El autor llega a considerar que un cuerpo pueda seguir viviendo durante un período prolongado tras tal partida.

Esta propuesta pone en cuestión la comprensión habitual de la identidad personal.

Solemos asociar a una persona con su cuerpo, su memoria y la continuidad de su existencia.

Pero en la perspectiva del capítulo, la identidad espiritual podría seguir una trayectoria distinta de la del cuerpo físico.

Se trata de una afirmación metafísica propia de la obra, y no de una descripción médica o científica del funcionamiento humano.

3. Las cinco nociones presentadas en el capítulo

La décima Puerta distingue cinco conceptos:

  • Reencarnación: renacimiento del alma en un nuevo cuerpo humano.
  • Transmigración: paso del alma a otro cuerpo humano ya vivo.
  • Maskh: renacimiento de un alma humana en forma animal.
  • Raskh: paso de un alma humana a una forma inanimada, como una piedra.
  • Faskh: paso de un alma humana a una planta o a un árbol.

Estas categorías pertenecen al sistema espiritual que desarrolla el libro.

Permiten al autor presentar una visión compleja de las transformaciones y los desplazamientos posibles del alma.

4. ¿Quién pensaban los hombres que era Jesús?

Uno de los argumentos principales del capítulo descansa en el Evangelio según Mateo, capítulo 16.

Jesús pregunta a sus discípulos qué identidad le atribuyen los hombres.

Las respuestas evocan, en particular, a Juan el Bautista, Elías, Jeremías y otros profetas.

El libro interpreta estas respuestas como la indicación de que algunas personas de la época consideraban el retorno de figuras proféticas.

La mención de Juan el Bautista es especialmente importante en su razonamiento.

Dado que Juan y Jesús vivieron en la misma época, el autor considera que esta identificación podría remitir a una transferencia de alma a un cuerpo ya adulto.

Esta conclusión es propia de la interpretación del libro. Las exégesis cristianas tradicionales no consideran en general este pasaje una prueba de transmigración.

5. Juan el Bautista y Elías: el misterio del Retorno

El capítulo examina a continuación las palabras de Jesús sobre Juan el Bautista y Elías.

En el Evangelio según Mateo, capítulo 11, Jesús asocia a Juan el Bautista con el Elías que había de venir.

El autor interpreta esta relación como una referencia al retorno del alma de Elías.

Refiere también que Ahmed Al-Hassan (De él es la paz) habría confirmado esta interpretación.

Esta lectura se opone a otras comprensiones religiosas, según las cuales Juan el Bautista cumple una misión comparable a la de Elías sin ser necesariamente la reencarnación de la misma alma.

El capítulo invita así a reflexionar sobre la diferencia entre la identidad espiritual y la identidad histórica.

6. El bautismo de Jesús y la transmisión de la misión

El libro concede una importancia particular al bautismo de Jesús por Juan el Bautista.

Presenta este acontecimiento como una etapa de transmisión de la autoridad espiritual.

Según esta lectura, el bautismo no constituye únicamente un acto de purificación.

Marca también el paso de una misión a otra.

El autor establece un paralelo con el acontecimiento de Ghadir Khumm, asociado en la tradición chií con la designación de Ali ibn Abi Talib.

El tema común es el de la sucesión.

¿Cómo prosigue una misión divina cuando un mensajero abandona la escena de la historia?

7. La Transfiguración de Jesús

La décima Puerta examina también el relato de la Transfiguración.

En los Evangelios, Jesús aparece en una gloria luminosa, acompañado de Moisés y Elías.

El autor interpreta este episodio a la luz de su doctrina del alma.

Ve en él un indicio de la posibilidad de que las realidades espirituales se manifiesten independientemente de la presencia ordinaria del cuerpo físico.

La Transfiguración se convierte así en un elemento de reflexión sobre las distintas formas de manifestación de la identidad espiritual.

8. ¿Somos únicamente nuestro cuerpo?

Esta Puerta plantea una pregunta filosófica profunda.

¿Qué define verdaderamente a una persona?

¿Su apariencia física?

¿Sus recuerdos?

¿Su historia familiar?

¿O una realidad espiritual que supera estos elementos?

En la perspectiva del libro, el cuerpo constituye una forma temporal de existencia, mientras que el alma posee una continuidad que le es propia.

Esta distinción permite al autor vincular la transmigración con la doctrina del Retorno y con las enseñanzas sobre las familias espirituales.

Conclusión — El misterio de la identidad humana

La décima Puerta de La Meta del Sabio propone una concepción del alma que supera la reencarnación en el sentido habitual.

Distingue varias formas de retorno y de paso de un cuerpo a otro.

A través de los relatos de Jesús, de Juan el Bautista y de Elías, invita al lector a reexaminar la relación entre la identidad física y la identidad espiritual.

Si el cuerpo cambia pero el alma permanece, ¿qué constituye nuestra verdadera identidad?

Este interrogante nos conduce naturalmente hacia la undécima Puerta: La Familia del Alma.

Descubra la Puerta 10 en vídeo

Encuentre la adaptación audiovisual de La Transmigración del Alma en nuestra colección.

Fuente principal: Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq (De él es la paz), La Meta del Sabio, Puerta Número Diez.

Palabras clave: transmigración del alma, reencarnación, Juan el Bautista, Elías, Jesús, Transfiguración, Maskh, Raskh, Faskh, La Meta del Sabio.