La reencarnación y el retorno

La realidad del Maskh

Título original: The Reality of Maskh

En las narraciones de los Ahlulbayt (De ellos es la paz) se menciona el «Maskh» como la reencarnación de las almas en animales a causa de su karma. El Qa'im Aba Al-Sadiq ha explicado cómo funciona.

1597 palabras · 8 min de lectura11 citasAba Al-Sadiq · Enseñanzas · Reencarnación · Alma

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Hemos explicado en artículos anteriores el concepto de la reencarnación y la transmigración del alma. Sin embargo, no solo es posible que un alma se encarne en un cuerpo humano, sino que también es posible que el alma se encarne desde el alma de un cuerpo humano en el cuerpo de un animal. Este fenómeno se llama Maskh; lo encontramos mencionado en las religiones orientales, así como en el Corán y en numerosas narraciones de los Ahlul-Bayt (De ellos es la paz).

Por ejemplo, en el Sagrado Corán se afirma:

«Y cuando se mostraron insolentes respecto a aquello que les había sido prohibido, les dijimos: “Sed simios, despreciados”».

El Sagrado Corán, capítulo 7 (Al-Araf), versículo 166

Hay versículos similares donde se dice:

«Di: “¿Queréis que os informe de algo peor que eso, en cuanto a la retribución de Allah: aquellos que incurrieron en la Maldición de Allah y en Su Ira, aquellos de los que Él transformó en monos y cerdos, aquellos que adoraron al Taghut? Esos son peores en rango y mucho más extraviados del Camino Recto”».

El Sagrado Corán, capítulo 5 (Al-Ma'idah), versículo 60

Y ya conocíais a aquellos de entre vosotros que transgredieron en lo tocante al sabbat, y les dijimos: «Sed simios, despreciados».

El Sagrado Corán, capítulo 2 (Al-Baqarah), versículo 65

La mayoría de los musulmanes consideran que se trata de una transformación literal e instantánea, por la cual el ser humano cambia de forma y se convierte en animal a causa de una maldición de Dios. Sin embargo, en realidad significa que fueron castigados y que en su siguiente encarnación sus almas habitaron en los cuerpos de simios y cerdos.

Mi padre me narró, de Ali Bin Ibrahim, de su padre, de Ismail ibn Mahran, de Mohammed ibn Al-Hassan ibn A’alan, quien dijo: «Pregunté a Abu Al-Hassan (la paz sea con él) acerca de los mutantes, y él (la paz sea con él) dijo:

«Hay doce tipos y hay razones para ellos. Así, en cuanto al elefante, fue metamorfoseado porque era un rey adúltero, sodomita. Y el oso fue metamorfoseado porque era un hombre afeminado (que invitaba a otro hombre hacia sí). Y los conejos fueron metamorfoseados porque era una mujer que traicionó a su marido y no solía lavarse de la menstruación ni de la impureza sexual.

Y el murciélago fue metamorfoseado porque solía robar los dátiles de la gente. Y Saheyl (una criatura marina) fue metamorfoseado porque cobraba impuestos (ilegalmente) en Al-Yemen. Y Al-Zohra (una criatura marina) fue metamorfoseada porque fue aquella por quien Harout y Marout fueron hechizados. Y en cuanto al mono y los cerdos, eran un pueblo de los Hijos de Israel que se excedieron en lo tocante al sabbat.

Y en cuanto al basilisco común (lagarto marino) y al lagarto (terrestre), estos eran una secta de los Hijos de Israel que, cuando la mesa descendió sobre Isa (la paz sea con él), no creyeron en ella y se desviaron. Así, una secta cayó al mar y otra a la tierra. Y en cuanto al escorpión, era un hombre chismoso. Y en cuanto a la avispa, era un carnicero que robaba en el peso».

Ilal Al-Shara’i’, Al-Shaikh Al-Saduq, vol. 2, parte 6, capítulo 239, hadiz 1

Encontramos otra narración en la que el Imam Jafar Al-Sadiq (De él es la paz) dice:

«....Y en cuanto al mono, eran judíos que se habían excedido con el sabbat; y en cuanto a los cerdos, eran cristianos que habían pedido la mesa (al Profeta Jesús, la paz sea con él), y que, después de que descendió, fueron vehementes en desmentirla».

Ilal Al-Shara’i’, Al-Shaikh Al-Saduq, vol. 2, parte 6, capítulo 239, hadiz 2

Hay otro versículo donde se dice:

«No hay animal (que viva) en la tierra, ni ser que vuele con sus alas, que no sean naciones como vosotros». (El Sagrado Corán, capítulo 6 (Al-An'am), versículo 38) El Conocedor dijo: «Eso significa que cada animal que se mueve sobre la Tierra y en el Cielo fue una nación antes que vosotros».

Al-Haft Al-Shareef, Al-Mufaddel ibn Omar Al-Jofi, traducido por Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq (De él es la paz), Puerta 24, p. 113

No solo tenemos el concepto de Maskh en el islam, tenemos también el contexto de Naskh, Faskh y Raskh.

Raskh es la transmigración del alma humana de un ser humano a un objeto inanimado, como una roca o una piedra, y Faskh es la transmigración del alma humana de un ser humano a una planta o un árbol.

Un ejemplo de Raskh está en el Corán, donde se dice:

«Y dicen: “Cuando seamos huesos y partículas desmenuzadas, ¿seremos resucitados como una nueva creación?”. Di: “Sed piedras o hierro”».

El Sagrado Corán, capítulo 17 (Al-Isra), versículos 49-50

Este es un ejemplo claro de personas que serán piedras y hierro en su siguiente encarnación

Quisiéramos también señalar que no todo animal que se ve es un Maskh.

El Imam (De él es la paz) ha dicho también: «Cuando el ser humano se encarna como Maskh, digamos una oveja o un gato, cuando el ser humano se encarna como animal, no se borra nada de su memoria; recuerda, de modo que sea un castigo para él».

La Meta del Sabio, Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq (De él es la paz), Puerta 26 (El Maskh y las maravillas del reino animal), p. 323

JUSTICIA

Una de las preguntas que hacen los no musulmanes es por qué es lícito sacrificar animales y comer carne, y la verdad es que el sacrificio del animal es en realidad el karma que se ejerce sobre el alma de ese animal. El Imam Al-Sadiq (De él es la paz) lo explica en el libro Al-Haft Al-Shareef:

«Y lo que Allah envió sobre los incrédulos no es sino a causa de los pecados que provinieron del incrédulo hacia el creyente: humillaciones, muertes y degüellos. Y el creyente había contenido su lengua frente al incrédulo porque no puede defenderse; así que se hizo obligatorio para el incrédulo a causa de lo que había procedido de él antes: incredulidad, rechazo y negación de la verdad y de su gente.

Así, Allah lo castiga con rapidez con lo que veis del tormento de su espíritu y de su encarnación en todo lo que difiere de la imagen humana: vacas, ovejas, camellos, bestias, aves e insectos. Y todo lo que tiene espíritu/alma, y que pisa y se mueve y es degollado y muerto, y todo lo que es montado y terrible, son Maskh y Naskh.

Todo lo que se come de ello es Naskh y lo que no se come de ello es Maskh. El castigo le ha sobrevenido, junto con una gran vergüenza, como se mencionó anteriormente, tal como lo que experimentó en el Naskh de ser degollado y comido; y todo ello es justicia de Allah el Todopoderoso, pues Allah dijo:

‘Y ciertamente les haremos probar el castigo menor’. (El Sagrado Corán, capítulo 32 (Al-Sajdah), versículo 21)

Es decir, los espíritus/almas de los incrédulos que rechazan la verdad y a su gente. Esa es la culminación de su incredulidad, cuando Allah retira sus almas/espíritus de los cuerpos en que los veis y los coloca en los cuerpos degenerados del Maskh, según las palabras de Allah:

‘¡Oh hombre! ¿Qué te ha engañado respecto a tu Señor, el Más Benéfico? Aquel que te creó, luego te moldeó, luego te hizo proporcionado. Te colocó en la forma que Él quiso. ¡No! Más bien negáis aquello que es vuestra religión’. (El Sagrado Corán, capítulo 82 (Al-Infitar), versículos 6-9)

La religión es el Príncipe de los Creyentes».

Al-Haft Al-Shareef, Al-Mufaddel ibn Omar Al-Jofi, traducido por Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq (De él es la paz), Puerta 24, p. 113

Y en La Meta del Sabio, Aba Al Sadiq dijo al Imam (De él es la paz):

«Hay un doctor chiita que es representante de Sistani en Pakistán. Dice que tiene una pregunta que se ha planteado desde hace mucho tiempo y que nadie ha sabido responder adecuadamente. La pregunta es: ¿por qué Dios necesita que sacrifiquemos y degollemos animales para Él?».

El Imam (De él es la paz) dijo: «Responderé a esta pregunta; la razón es que estos animales fueron en el pasado seres humanos. Y eran incrédulos en Dios y Dios los convirtió en Maskh, transformándolos en animales como ovejas, vacas, terneros y otros. Y degollarlos como sacrificio a Dios es una venganza contra ellos en nombre del Gran Vengador y, por otro lado, es una gran misericordia para ellos. El degüello lava sus pecados en el nombre de Dios, el Más Benéfico, el Más Misericordioso, y el creyente se acerca a Dios con este acto. Y a menudo se ve que el animal está en un estado de sumisión durante el proceso del degüello, especialmente la oveja: cuando se le pone el cuchillo en la garganta, se somete porque sabe que ha llegado el momento del juicio; y toda alabanza es debida a Dios, Señor de los Mundos».

La Meta del Sabio, Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq (De él es la paz), Puerta 26 (El Maskh y las maravillas del reino animal), p. 322

Hay otra razón por la que un ser humano sería reencarnado como animal.

En el episodio titulado «¿Convierte Dios a las personas en animales?», Aba Al-Sadiq (De él es la paz) dijo:

«Te encarnarás como animal porque tus obras y tu vida, vivida como ser humano, ya no requieren que tengas el cuerpo de un ser humano para cumplir aquellas cosas que te interesa cumplir. Así, por ejemplo, si hay una persona que es solo un asesino en masa, que solo quiere matar todo el tiempo, o hay una persona que solo quiere comer todo el tiempo, pues no necesitas un cuerpo humano para cumplir eso. Los cuerpos humanos estaban destinados a la elevación espiritual. Así que, si no vas a usar tu cuerpo para la elevación espiritual y solo vas a usarlo con el fin de cumplir placeres mundanos o placeres corporales, pues puedes hacerlo; Dios cree que puedes hacerlo con un tipo de cuerpo diferente; un tipo de cuerpo diferente podría incluso ser más adecuado para ti a fin de que alcances tus objetivos. Porque es evidente que no te interesa el intelecto, no te interesa el espíritu, y solo te interesan los deseos bajos y cosas de esta naturaleza, así que podrías hacerlo. Puedes comer cuanto quieras, por ejemplo, en el cuerpo de un cerdo, o puedes matar cuanto quieras en el cuerpo de un león, etcétera».

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