Artículo 33 — El Estado Justo Divino
El Estado Justo Divino: ¿cómo sería un mundo gobernado por la justicia?
La Meta del Sabio — Puerta Número Treinta y Tres
Texto leído en español
¿Es posible un mundo sin pobreza, sin opresión y sin injusticia? ¿Y qué forma de gobierno podría lograr una transformación semejante?
Desde la Antigüedad, filósofos y profetas han imaginado una sociedad en la que la justicia sería el principio fundamental de la vida colectiva.
En la trigésima tercera Puerta de La Meta del Sabio, Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq (De él es la paz) presenta la visión de un Estado Justo Divino.
La justicia como objetivo de la religión
El capítulo afirma que uno de los objetivos fundamentales de las misiones proféticas es el establecimiento de una sociedad justa.
La religión no concerniría, pues, únicamente a la relación personal entre el hombre y Dios.
Poseería también una dimensión colectiva.
La pobreza, la opresión y la explotación se presentan como realidades que la guía divina debe permitir superar.
El soberano designado por Dios
En la doctrina expuesta por el libro, la autoridad legítima pertenece al representante elegido por Dios.
Este soberano estaría encargado de hacer aplicar la justicia y de proteger a los más vulnerables.
Esta concepción teocrática se distingue de los modelos políticos democráticos basados en la soberanía popular.
Constituye un elemento central de la visión política de la obra.
Platón y la República
El capítulo establece una comparación con la República de Platón.
En esta obra, el filósofo griego examina las condiciones necesarias para una ciudad justa.
El autor acerca en particular la figura del filósofo-rey a la del guía designado por Dios.
Esta comparación permite abordar las cuestiones del conocimiento, de la responsabilidad y de la legitimidad política.
Una sociedad fundada en las necesidades humanas
El libro describe una organización social en la que los recursos y las responsabilidades estarían orientados hacia el bien común.
La justicia no debería beneficiar solo a los poderosos.
Debería garantizar la dignidad de los pobres, de los débiles y de las personas oprimidas.
Conclusión — ¿Puede la justicia convertirse en una realidad?
La trigésima tercera Puerta presenta el Estado Justo Divino como el cumplimiento de una aspiración antigua.
¿Cómo sería una sociedad en la que el poder estuviera verdaderamente al servicio de todos?