Artículo 2 — La Segunda Alianza con Noé
Noé y el Diluvio: la Segunda Alianza, las pruebas de la fe y los secretos del Arca
La Meta del Sabio — Puerta Número Dos
Texto leído en español
¿Por qué permitió Dios el Diluvio? ¿Por qué se retrasó varias veces la promesa hecha a Noé? ¿Y por qué acabaron abandonándolo tantos de sus compañeros?
La historia de Noé es uno de los relatos más conocidos de las tradiciones abrahámicas. Sin embargo, tras la imagen de un profeta que construye una inmensa Arca para escapar de las aguas, se esconde una historia de pruebas, de paciencia, de traición y de renovación de la Alianza divina.
En la segunda Puerta de La Meta del Sabio, Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq (De él es la paz) presenta una lectura particular de estos acontecimientos, en especial a través de las tradiciones atribuidas a los Imames de la Familia de Mohammed y de ciertos textos gnósticos.
1. ¿Por qué era necesaria una nueva Alianza?
Después de Adán, la humanidad se desarrolla, pero también se extiende la injusticia.
Según la interpretación propuesta en el libro, los descendientes de Caín se convierten progresivamente en una fuerza dominante, mientras que los herederos de la guía de Adán sufren persecuciones y opresión.
La corrupción ya no afecta solo a unos pocos individuos: afecta ahora a la organización de la sociedad.
Noé aparece en este contexto como un mensajero encargado de recordar a los hombres a Dios.
Su llamada se inscribe en la continuidad de la de Adán. No se trata de crear una religión enteramente ajena a la anterior, sino de restablecer una relación con el Creador que los hombres han ido abandonando progresivamente.
La segunda Alianza nace así de una crisis espiritual y moral.
2. Noé, un profeta ante el rechazo de su pueblo
El Corán describe la obstinación de aquellos a quienes se dirige Noé.
A pesar de sus reiteradas advertencias, muchos se niegan a escucharlo. Algunos llegan a cubrirse el rostro y a taparse los oídos para no oír su llamada.
Este rechazo revela un fenómeno recurrente en la historia religiosa: los hombres pueden preferir sus costumbres y sus intereses a un mensaje que cuestiona su manera de vivir.
En La Meta del Sabio, Noé encarna la perseverancia frente a esta resistencia.
Sin embargo, su misión no se limita a convencer a las multitudes. Consiste también en poner a prueba la sinceridad de quienes afirman ya creer en él.
3. ¿Por qué se retrasó el Diluvio?
Uno de los pasajes más llamativos del capítulo se refiere a los sucesivos retrasos de la promesa divina.
El libro relata una tradición según la cual Noé recibió la orden de plantar una palmera, esperar a que creciera y comer sus frutos antes de que sobreviniera el castigo anunciado.
Pero cuando llegó el momento esperado, se le impuso un nuevo período de espera.
Esta situación se repitió.
Cada aplazamiento provocó reacciones distintas entre los compañeros: algunos abandonaron su fe, otros conservaron exteriormente su fidelidad mientras albergaban dudas, y un grupo permaneció firmemente unido al profeta.
El relato menciona diez pruebas sucesivas.
La verdadera cuestión pasa a ser entonces: ¿se creía en Noé solo porque anunciaba un acontecimiento inminente, o porque se reconocía su misión?
Esta distinción es esencial.
Una fe condicionada al cumplimiento inmediato de una promesa corre el riesgo de desaparecer cuando cambian las circunstancias. En cambio, la fidelidad verdadera puede atravesar la incertidumbre.
4. Noréa y los incendios del Arca
La segunda Puerta introduce también a un personaje poco conocido en los relatos bíblicos tradicionales: Noréa.
El libro la presenta como la esposa de Noé y le atribuye un papel determinante en las dificultades que halló el profeta.
Relacionando varias tradiciones y escritos gnósticos, en particular La Hipóstasis de los Arcontes, relata que Noréa habría incendiado el Arca en varias ocasiones.
Según esta interpretación, estas destrucciones contribuyeron a los retrasos del Diluvio.
El Arca tuvo que reconstruirse, y los compañeros de Noé tuvieron que afrontar nuevas pruebas.
Conviene distinguir aquí el relato propio de la obra de las versiones bíblicas y coránicas generalmente conocidas.
En el marco de esta Puerta, Noréa representa también una dificultad espiritual: la de la traición procedente del entorno inmediato del mensajero.
5. El Arca: mucho más que un medio de transporte
El Arca de Noé se presenta tradicionalmente como el medio de preservar la vida frente al Diluvio.
Pero en esta lectura posee también un significado ligado al reconocimiento de la guía.
Quienes suben a bordo no son simplemente individuos que buscan escapar de una catástrofe.
Representan a quienes aceptaron seguir al mensajero a pesar de las dudas, los retrasos y las pruebas.
El Arca se convierte así en el símbolo de una protección concedida a quienes permanecen fieles a la Alianza.
Esta imagen plantea un interrogante intemporal: cuando la guía divina se presenta de una forma inesperada, ¿estamos dispuestos a seguirla?
6. La montaña y la ilusión de otra protección
En el relato coránico, un hijo de Noé cree poder hallar refugio en una montaña.
El libro desarrolla una interpretación simbólica de este episodio.
La montaña representa en particular una autoridad que pretende ofrecer una protección o un conocimiento suficiente con independencia del guía designado por Dios.
Esta lectura contrapone dos actitudes.
La primera consiste en reconocer la autoridad del mensajero. La segunda consiste en creer que los propios conocimientos o las instituciones en las que se confía bastarán para garantizar la salvación.
La enseñanza presentada es clara: un conocimiento religioso desprovisto de fidelidad a la guía divina puede convertirse en una ilusión de seguridad.
7. El Diluvio y la justicia divina
El Diluvio constituye el desenlace de la crisis.
En la obra se interpreta a la vez como una consecuencia de la ruptura de la Alianza y como una purificación de la Tierra.
Pero esta historia plantea también una cuestión moral: ¿por qué se hace necesaria la destrucción?
El prefacio del libro invita a considerar las Alianzas como las etapas de un proceso de corrección y de restauración.
La justicia divina no puede entenderse, pues, únicamente a través de la idea de castigo.
El relato lleva también a examinar la paciencia, las elecciones humanas y las consecuencias colectivas de la injusticia.
8. Una lección sobre la paciencia y la fidelidad
La segunda Puerta presenta una enseñanza especialmente importante para los creyentes de todas las épocas.
Las pruebas no se manifiestan siempre mediante el sufrimiento o la persecución.
Pueden adoptar la forma de una demora, de una promesa cuyo cumplimiento parece alejarse, o de acontecimientos que contradicen las expectativas humanas.
Lo que parece un fracaso puede convertirse en una ocasión de revelar la sinceridad de las convicciones.
El recorrido de Noé invita así a distinguir la fe verdadera del apego a los resultados inmediatos.
Conclusión — Reconocer la Alianza en medio de las pruebas
La Segunda Alianza con Noé nos presenta a una humanidad enfrentada a sus propias elecciones.
Muestra a un mensajero perseverante, a una comunidad dividida por las pruebas y a una promesa cuyo cumplimiento exige paciencia y fidelidad.
El Arca se convierte en el símbolo de una guía que protege, mientras que los retrasos revelan la hondura de las convicciones.
La cuestión no es, pues, solo saber si habríamos creído en Noé después de ver el Diluvio, sino si lo habríamos seguido antes de que cayera la primera gota de lluvia.
La próxima etapa de nuestro viaje nos conduce hacia Abraham, Nimrod y la Tercera Alianza.