Existe una conciencia creciente entre las gentes del mundo, de todos los orígenes religiosos y credos, de que quizá estemos viviendo los últimos tiempos profetizados. Si tiene dudas, eche un vistazo a los siguientes signos de los últimos tiempos para que pueda comprobar que los últimos tiempos no solo se acercan, sino que ya están aquí y que, por tanto, buscar al Salvador profetizado sería un deber para todo buscador sincero de la verdad que tema a Dios. Los últimos tiempos; la hora; los últimos días; el día del juicio; el eschaton: todos son títulos distintos de un período descrito en varias religiones del mundo (tanto abrahámicas como no abrahámicas) en el que el mundo alcanza una etapa final en la que el mal prevalece sobre el bien y aparece un Salvador del Mundo.
ENFERMEDADES
«Habrá grandes terremotos, y en varios lugares hambres y pestilencias. Y habrá terrores y grandes señales del cielo».
La Santa Biblia, Evangelio de Lucas, capítulo 21, versículo 11
«Miré, y he aquí un caballo amarillento. El nombre de su jinete era Muerte, y el Hades lo seguía. Y se les dio autoridad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con pestilencia y con las fieras de la tierra».
La Santa Biblia, Libro del Apocalipsis, capítulo 6, versículo 8
La pandemia de COVID-19, junto con la aparición de nuevas enfermedades como la Enfermedad X, concuerda con las profecías de pestilencias generalizadas que anuncian los últimos tiempos. Según la Kaiser Family Foundation, a 3 de marzo de 2024 se registraban más de 7 millones de muertes por COVID-19. La Organización Mundial de la Salud acuñó el término «Enfermedad X» en 2017 para describir afecciones infecciosas desconocidas con potencial epidémico o pandémico, siendo la COVID-19 su primer ejemplo. Además, la OMS actualiza su lista de patógenos con potencial pandémico, que incluye cepas de gripe, ébola, zika y gripe aviar, que han causado una mortalidad significativa y suponen amenazas continuas. Estos acontecimientos subrayan los riesgos persistentes de las enfermedades infecciosas y sus implicaciones para la seguridad sanitaria mundial.
DESASTRES NATURALES
«Habrá señales en el sol, la luna y las estrellas. En la tierra, las naciones estarán angustiadas y perplejas por el rugido y la agitación del mar. La gente se desmayará de terror, temerosa de lo que viene sobre el mundo, pues los cuerpos celestes serán sacudidos. Entonces verán al Hijo del Hombre venir en una nube con poder y gran gloria. Cuando estas cosas comiencen a suceder, levantaos y alzad la cabeza, porque vuestra redención se acerca».
La Santa Biblia, Evangelio de Lucas, capítulo 21, versículos 25-28
«El séptimo ángel derramó su copa en el aire, y salió del templo, del trono, una gran voz que decía: “¡Hecho está!”. Y hubo relámpagos, estruendos, truenos y un gran terremoto, como no lo había habido desde que el hombre está sobre la tierra; tan grande fue aquel terremoto».
La Santa Biblia, Libro del Apocalipsis, capítulo 16, versículos 17-18
En 2023, los desastres naturales y las duras condiciones meteorológicas fueron protagonistas en los titulares de las noticias mundiales. Temblores sísmicos, inundaciones, incendios forestales, sequías, corrimientos de tierra, ciclones y tormentas causaron estragos en todo el mundo, con una significativa pérdida de vidas y el desplazamiento de decenas de miles de personas. Uno de los acontecimientos más devastadores fue un terremoto doble en el sur de Turquía, cerca de la frontera siria, que afectó a unos 14 millones de personas y causó más de 50 000 muertos en Turquía y miles más en Siria. Además, sendos terremotos sacudieron Marruecos y Afganistán, cobrándose miles de vidas. El tifón Doksuri y la tormenta mediterránea Daniel causaron inundaciones generalizadas en China y Libia, respectivamente. También hubo inundaciones en México, Hong Kong, Europa occidental y el Cuerno de África, agravando los efectos de una sequía devastadora. Mientras tanto, sequías récord provocaron el descenso del nivel de los ríos y la desecación de masas de agua, incluso en la selva amazónica. Los científicos advierten de que es probable que estos fenómenos meteorológicos extremos se vuelvan más frecuentes y graves debido al calentamiento global.
GUERRAS
«Oiréis de guerras y rumores de guerras, pero cuidad de no alarmaros. Tales cosas deben suceder, pero aún no es el fin. Se levantará nación contra nación, y reino contra reino».
La Santa Biblia, Evangelio de Mateo, capítulo 24, versículos 6-7
Desde aproximadamente 2012 se ha producido un notable resurgimiento del conflicto mundial, tras un período de relativo declive en la década de 1990 y a principios de los 2000. La chispa inicial procedió de los levantamientos en el mundo árabe en 2011, que condujeron a conflictos en países como Libia, Siria y Yemen. La inestabilidad en Libia se extendió hacia el sur y contribuyó a una crisis prolongada en la región del Sahel. Posteriormente surgió una nueva oleada de conflictos importantes, entre ellos la guerra de 2020 entre Azerbaiyán y Armenia por Nagorno-Karabaj, los intensos combates en la región etíope de Tigray, desencadenados poco después, el conflicto derivado del golpe militar en Myanmar en 2021 y la ofensiva de Rusia contra Ucrania en 2022. Además, 2023 fue testigo de nueva devastación en Sudán y Gaza. Estos conflictos han provocado un aumento de las bajas, desplazamientos masivos y una mayor necesidad de asistencia humanitaria en todo el mundo. La advertencia de Vladimir Putin, tras su reelección, sobre la posibilidad de que una confrontación directa entre Rusia y la OTAN derive en una Tercera Guerra Mundial a gran escala subraya la gravedad de la situación geopolítica actual. De forma similar, las declaraciones de Donald Trump durante los dos últimos años expresando su preocupación por la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial ponen aún más de relieve la aprensión generalizada ante el aumento de las tensiones mundiales.
HAMBRUNA
«Oiréis de guerras y rumores de guerras, pero cuidad de no alarmaros. Tales cosas deben suceder, pero aún no es el fin. Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá hambres y terremotos en varios lugares».
La Santa Biblia, Evangelio de Mateo, capítulo 24, versículos 6-7
«Entonces les dijo: “Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá grandes terremotos, y en varios lugares hambres y pestilencias. Y habrá terrores y grandes señales del cielo».
La Santa Biblia, Evangelio de Lucas, capítulo 21, versículos 10-11
«He aquí que vienen días —declara el Señor Dios— en que enviaré hambre sobre la tierra; no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír las palabras del Señor. Errarán de mar a mar, y del norte al oriente; correrán de un lado a otro buscando la palabra del Señor, pero no la encontrarán.
La Santa Biblia, Libro de Amós, capítulo 8, versículos 11-12
Las hambrunas y la escasez de alimentos han ocupado los titulares de las noticias recientes, suscitando preocupación por la seguridad alimentaria y las crisis humanitarias en todo el mundo. Diversas regiones se enfrentan a una grave escasez de alimentos, agravada por factores como los conflictos, el cambio climático, la inestabilidad económica y la pandemia de COVID-19 aún en curso. En lugares como Gaza, Yemen, Sudán del Sur, Somalia y Etiopía, millones de personas sufren hambre aguda y desnutrición a causa de los conflictos y los desplazamientos.
EXTINCIÓN MASIVA DE ANIMALES
«Oíd la palabra del Señor, israelitas, porque el Señor tiene un pleito contra los que habitáis en la tierra: “No hay fidelidad, ni amor, ni conocimiento de Dios en la tierra. Solo hay maldición, mentira y asesinato, robo y adulterio; rompen todos los límites, y un derramamiento de sangre sigue a otro. Por eso la tierra se seca, y todos los que viven en ella se consumen; las bestias del campo, las aves del cielo y los peces del mar son arrebatados”».
La Santa Biblia, Libro de Oseas, capítulo 4, versículos 1-3
Durante los últimos 50 años, actividades humanas como la destrucción de hábitats, la contaminación y la sobreexplotación han provocado un aumento significativo de las extinciones de animales. Miles de especies, entre ellas algunas bien conocidas como el rinoceronte y el tigre, así como otras menos conocidas, han desaparecido o están al borde de la extinción. Esta pérdida de biodiversidad amenaza los ecosistemas y la salud general del planeta. Hay esfuerzos de conservación en marcha, pero se necesita una acción urgente para evitar nuevas extinciones y preservar la biodiversidad de la Tierra.
DECLIVE MORAL
«Pero sabed esto: que en los últimos días vendrán tiempos peligrosos. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin amor, implacables, calumniadores, sin dominio propio, brutales, aborrecedores del bien, traidores, obstinados, altivos, amadores de los placeres más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad pero negarán su poder. ¡Y de tales personas apártate!».
La Santa Biblia, 2.ª Carta a Timoteo, capítulo 3, versículos 1-5
«En aquel tiempo muchos se apartarán de la fe y se traicionarán y odiarán unos a otros, y aparecerán muchos falsos profetas y engañarán a muchas personas. Por el aumento de la maldad, el amor de la mayoría se enfriará».
La Santa Biblia, Evangelio de Mateo, capítulo 24, versículos 10-12
TRIBULACIÓN
«¡Qué terrible será en aquellos días para las embarazadas y las madres que amamantan! Habrá gran angustia en la tierra e ira contra este pueblo».
La Santa Biblia, Evangelio de Lucas, capítulo 21, versículo 23
EL RETORNO DE LAS ALMAS
«No os asombréis de esto, porque viene un tiempo en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz y saldrán: los que hicieron el bien resucitarán para vivir, y los que hicieron el mal resucitarán para ser condenados».
La Santa Biblia, Evangelio de Juan, capítulo 5, versículos 28-29
¿Cómo es posible que los muertos oigan Su voz en los últimos tiempos a menos que los muertos regresen de los sepulcros en cuerpos nuevos? Con otros versículos que indican la reencarnación, es claro que esto debe referirse a un regreso en nuevas encarnaciones.
«Entonces miré, y he aquí que en el monte Sion estaba el Cordero, y con él 144 000 que tenían su nombre y el nombre de su Padre escritos en sus frentes».
La Santa Biblia, Libro del Apocalipsis, capítulo 14, versículo 1
Los 144 000 no son otros que los Profetas, Mensajeros, santos y justos. Anhelaban la oportunidad de regresar en los últimos tiempos con el Mahdi, con Al-Hussein y con Jesús (De ellos es la paz). Hoy, Dios ha respondido a sus plegarias. Pues todos los Profetas, Mensajeros, Lugartenientes y puros están ahora reunidos en este mundo. Los esperados de cada nación están aquí.