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Tribuna: en qué se equivocó Irán

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La llamada «República Islámica de Irán» sería mejor denominada «República Satánica de Irán». He aquí por qué...

Por Mohammed Amin

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Dios dice en el Sagrado Corán:

«Y quienes obran injustamente sabrán a qué lugar final de retorno regresarán».Corán, capítulo 42 (Al-Shura), versículo 227

Opresión, tiranía, crimen, terror, masacres, ejecuciones, corrupción, belicismo, mentiras, hipocresía y engaño: todas estas son palabras que pueden describir con claridad el sistema y el gobierno que, bajo la apariencia del islam y del chiismo, se ha apoderado hoy de Irán. La llamada «República Islámica de Irán» sería mejor denominada «República Satánica de Irán», porque este régimen se basa en una ideología de creación propia llamada Velayat-e Faqih (o, más exactamente, Velayat-e Safih, la «Tutela del Necio»). Esto contradice por completo las enseñanzas del islam y de los Imames infalibles.

Los Ahlul Bayt del profeta Muhammad han rechazado explícitamente cualquier gobierno dirigido por un no infalible (es decir, por cualquiera que no sea el Profeta o sus legítimos sucesores designados por Dios). Todos sabemos que los dirigentes pasados y presentes de la llamada República Islámica de Irán, a saber, Ruhollah Jomeini y Ali Jamenei, no son Infalibles y no se cuentan entre los verdaderos sucesores mencionados en el testamento del profeta Muhammad.

El Imam Al-Sadiq dijo: «¡Evitad el gobierno! El gobierno corresponde únicamente al Imam que conoce el juicio y es justo entre los musulmanes; el gobierno pertenece al Profeta o a su sucesor».Al-Kafi, Al-Shaikh Al-Kulayni, vol. 7, p. 406

Muchos de ustedes quizá se pregunten cómo llegó al poder Ruhollah Jomeini (el antiguo líder de la llamada República Islámica de Irán), cómo estableció su régimen autoritario en Irán y cómo los dirigentes de este sistema opresor cometen tales actos de injusticia y crimen.

En resumen, antes de 1979, Mohammad Reza Pahlavi (segundo sah de la dinastía Pahlavi) era el rey de Irán. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos perdió la esperanza en Mohammad Reza Sah, y las comunicaciones y los acuerdos secretos entre la autoridad religiosa chií Ruhollah Jomeini y el gobierno estadounidense permitieron a Jomeini incitar protestas generalizadas contra la monarquía Pahlavi apelando a las creencias religiosas del pueblo iraní, mayoritariamente musulmán chií. Finalmente, el 11 de febrero de 1979, la monarquía Pahlavi fue derrocada por completo por el pueblo iraní, engañado y oprimido, y cayó en manos de Ruhollah Jomeini, el fundador de la llamada República Islámica.

Ruhollah Jomeini, que se había convertido en una figura venerada entre los musulmanes de Oriente Medio, especialmente entre los iraníes, afirmó que su levantamiento y su revolución se llevaban a cabo en nombre del Imam Mahdi y prometió entregar el estandarte de la llamada República Islámica al Imam Mahdi (Memorias, Ray Shahri, Centro de Documentación de la Revolución Islámica, vol. 1, p. 242). Sin embargo, una vez que se hizo con el poder absoluto, emitió una fatwa que establecía que preservar su gobierno impuro y repugnante era más importante que la vida de una sola persona, incluido el Imam Mahdi (Sahifeh-ye Imam, Ruhollah Jomeini, vol. 15, p. 365), declarando abiertamente que estaría dispuesto a matar al Imam Mahdi para mantener su régimen.

El engaño, la hipocresía y la doblez de Jomeini fueron asombrosos, hasta el punto de que el pueblo chií de Irán fue inducido a error por él y no prestó atención a las palabras de los Ahlul Bayt del profeta Muhammad, que habían dicho que cualquier estandarte alzado antes de la aparición del Qa'im estaría dirigido por un tirano.

El Imam Muhammad Al-Baqir dijo: «Todo estandarte alzado antes de la aparición del Qa'im está dirigido por un tirano».Kitab Al-Ghayba, Al-Numani, vol. 1, p. 115

Tal como quizá se les pase por la mente, Jomeini estaba aliado con los estadounidenses y afirmó falsamente que entregaría el estandarte al Imam Mahdi. Según las palabras del Imam Muhammad al-Baqir que mencionamos antes, Ruhollah Jomeini era en efecto un tirano y un impostor...

Cada día, Ruhollah Jomeini cometía crímenes y actos de corrupción contra los chiíes peores y más despreciables que los del día anterior, desde provocar a Sadam para llevarlo a una guerra de ocho años con Irán hasta las brutales ejecuciones del verano de 1988.

Las ejecuciones de 1988 en Irán revelaron al mundo el verdadero rostro de Jomeini. Este brutal suceso fue una espantosa masacre en la que, por orden de Jomeini, miles de presos políticos e ideológicos iraníes fueron ejecutados en secreto en las cárceles de la llamada República Islámica de Irán durante los meses de agosto y septiembre de 1988 y enterrados en fosas comunes. Este incidente fue tan atroz que el antiguo sucesor y lugarteniente de Jomeini, Hossein Ali Montazeri, protestó contra la salvaje orden de Jomeini y condenó este crimen como la mayor atrocidad de la historia de la República Islámica (audio filtrado del Consejo de Ejecuciones del verano de 1988).

Tras la muerte de Ruhollah Jomeini en 1989, el régimen criminal de la República Satánica pasó a manos de Ali Jamenei (el actual líder de Irán), cuyos crímenes y actos de terror, dentro y fuera de Irán, superan con mucho los de Ruhollah Jomeini. Habiendo probado el atractivo del poder absoluto y de una inmensa riqueza, Ali Jamenei se presentó como el «Guardián de todos los musulmanes del mundo», declarando que la lealtad a su régimen corrupto equivalía a la lealtad al profeta Muhammad, aunque los Ahlul Bayt del profeta Muhammad y los Imames chiíes infalibles se han opuesto explícitamente a este tipo de lealtad hipócrita y la han maldecido.

El Imam Sadiq dijo a su compañero Mufaddal ibn Umar:

«Oh Mufaddal, toda lealtad prestada antes de la aparición del Qa'im es una lealtad de incredulidad, hipocresía y engaño. Dios maldice tanto a quien presta la lealtad como a quien la recibe».Al-Hidaya Al-Kubra, vol. 1, p. 392

Ali Jamenei, mediante sus brutales crímenes, se esfuerza por sostener su régimen mientras desgarra la riqueza de Irán y de los iraníes como hienas voraces.

En los 46 años transcurridos desde el establecimiento de la llamada República Islámica, el régimen ha matado a unos 2400 iraníes inocentes durante protestas callejeras. Según los informes, alrededor de 1500 de estas muertes se produjeron por orden de Ali Jamenei durante las protestas generalizadas contra las subidas del precio del combustible en 2019.

Hoy, la llamada República Islámica de Irán, dirigida por Ali Jamenei, se ha convertido en refugio y valedora de grupos terroristas como Hezbolá, Hamás, las Fuerzas de Movilización Popular (Hashd al-Shaabi), Ansar Allah en Yemen y otros. El gobierno desvía los ingresos anuales de los empobrecidos iraníes para apoyar a estos grupos paramilitares y terroristas, con el fin de asegurar su régimen corrupto. Mientras tanto, millones de iraníes empobrecidos viven en condiciones lamentables, y siempre que estas personas oprimidas protestan, se enfrentan a una severa represión por parte de los organismos de seguridad de Irán.

Lo más importante: Ali Jamenei continuó la hostilidad de Ruhollah Jomeini hacia el Imam Mahdi de la peor manera posible. Con la aparición del sucesor y mensajero del Imam Mahdi, el Qa'im de la familia de Muhammad, Aba Sadiq Abdullah Hashem, y la adhesión de cientos de iraníes en apoyo del Qa'im, Jamenei comenzó a oprimir y perseguir a los inocentes seguidores del Qa'im, Aba Sadiq Abdullah Hashem, en Irán.

Sí, Jomeini emitió la fatwa de palabra y Jamenei actuó en consecuencia con brutalidad. Jomeini afirmó que mataría al Imam Mahdi para preservar su régimen, y Jamenei lo cumplió: comenzó a encarcelar, torturar e incluso condenar a muerte a seguidores del Qa'im, remitiendo sus casos al tribunal más peligroso de Irán, supervisado directamente por él: el Tribunal Especial del Clero.

Reiteramos aquí que, sí, han oído bien: la llamada República Islámica de Irán, que se dice chií y seguidora del Imam Mahdi, se alza hoy contra el Imam Mahdi, el Qa'im de la familia de Muhammad, Aba Sadiq Abdullah Hashem, y contra sus inocentes seguidores en Irán, a quienes trata de la peor manera posible.

El príncipe de los creyentes, el Imam Ali ibn Abi Talib, relató que el profeta Muhammad dijo:

«Vendrá un pueblo que abandonará el islam tan rápido como una flecha deja el arco. Recitarán el Corán, pero no pasará de sus gargantas. Bienaventurados quienes los maten o sean muertos por ellos. Su señal es su líder, que tendrá una mano lisiada y herida».Musnad Ahmed ibn Hanbal, Ahmed ibn Hanbal, Musnad de Ali ibn Abi Talib, hadiz 1305

Si escribiéramos sobre la opresión y los crímenes de la llamada República Islámica de Irán y de sus dirigentes contra Muhammad, la familia de Muhammad y el pueblo de Irán, llenaríamos muchos libros y revistas. Por ahora, les dejamos este resumen.