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Este manuscrito secreto cambiará para siempre su forma de ver el islam

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Durante siglos, este libro místico solo estuvo disponible en árabe, y sus secretos permanecieron ocultos para quienes no hablan árabe. ¿Qué dice?

Por Caroline Hoeren

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En lo más hondo de los registros del misticismo islámico yace un texto envuelto durante mucho tiempo en el secreto: Al-Haft Al-Shareef. Escrito por Mufaddal ibn Omar, estrecho compañero del Imam Ja’far Al-Sadiq, el libro recoge conversaciones entre él y su maestro, que profundizan en un conocimiento esotérico que va más allá del pensamiento islámico dominante. Fue escrito en el siglo VIII a. C. y, sin embargo, durante cientos de años Al-Haft Al-Shareef fue en gran medida ignorado por los eruditos islámicos, que lo descartaron por herético o inexacto.

Pero su carácter secreto y la falta de reconocimiento en los círculos islámicos dominantes parecen ser intencionados. A lo largo del manuscrito se da gran importancia a la necesidad de salvaguardar el conocimiento compartido por el Imam Ja’far Al-Sadiq. El Imam Al-Sadiq subraya que la sabiduría contenida en Al-Haft Al-Shareef no está destinada a todos. Se confía a Mufaddal, uno de sus compañeros más cercanos, y se reserva solo a quienes son verdaderos creyentes como él. Gran parte de lo que se comparte es muy controvertido y, por tanto, debe mantenerse lejos de aquellos cuya fe en Dios y en Sus mensajeros es débil.

Tras siglos, el manuscrito ha resurgido recientemente, sacado a la luz por Aba Al-Sadiq Abdullah Hashem a través de su serie de YouTube, TADS. Su traducción al inglés de un manuscrito que antes solo existía en árabe revivió este diálogo largamente olvidado y puso los secretos gnósticos que contiene al alcance de una audiencia internacional.

El manuscrito profundiza en conceptos como la reencarnación en el islam, la justicia kármica del universo y la creación de las almas: ideas que desafían y amplían la teología islámica convencional.

El último párrafo de Al-Haft Al-Shareef dice:

«El libro se llama «Al Haft Al Shareef» porque es la noticia del comienzo de la creación y de cómo fueron sus orígenes, y de su final y de cómo Él lo detalló y transfirió las almas de una condición a otra con el fin de guiarlas. El final, y la paz es el final».Al-Haft Al-Shareef, traducido por Aba Al-Sadiq, p. 397

Al-Haft Al-Shareef es un manuscrito profundamente espiritual. Ofrece al lector una comprensión y una visión distintas del mundo. Habla de una batalla eterna entre el bien y el mal, en la que los creados de luz están en constante lucha con los hechos de oscuridad. Todo lo bueno procede de los hijos de la luz, los creyentes, mientras que todo lo malo procede de los hijos de la oscuridad, los incrédulos.

«Y todo lo que veas, oigas o huelas y tenga buen sabor y un aroma agradable o un tacto suave, o comida o bebida, eso es de lo que se desintegró de los cuerpos de los creyentes. Y todo lo contrario, lo maloliente, lo agrio y lo desagradable, y todo lo que los humanos detestan oler, mirar, probar o tocar en cualquier condición, eso es de lo que se desintegra de los cuerpos de los incrédulos».Al-Haft Al-Shareef, traducido por Aba Al-Sadiq, Puerta 24, p. 115

El viaje del alma

Quizá la enseñanza más llamativa de Al-Haft Al-Shareef sea su exposición de la reencarnación, una creencia ajena al islam dominante pero profundamente arraigada en el manuscrito. El Imam Al-Sadiq, citado por Mufaddal, explica que las almas atraviesan ciclos de renacimiento y pasan por muchas vidas en distintas formas, tanto humanas como animales. Cada ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento ofrece al alma la oportunidad de crecer, purificarse y acercarse a su origen divino. Pero también es una oportunidad para que los injustos desciendan cada vez más hondo en la oscuridad.

Al-Haft Al-Shareef no solo introduce el concepto de reencarnación en el pensamiento islámico, sino que también revela cómo el Corán contiene versículos que apuntan claramente a ese concepto.

«Di: Viajad por la tierra y ved cómo Allah originó la creación; así Allah producirá una creación posterior: pues Allah tiene poder sobre todas las cosas».Corán, Capítulo 29 (Al-Ankabut), Versículos 20-21

El Imam Al-Sadiq interpreta este versículo como prueba de la naturaleza cíclica de la creación y del renacimiento.

Enseña que el castigo y la misericordia se manifiestan a través de encarnaciones repetidas hasta que el alma regresa finalmente a Dios. La vida que vive un alma en cada reencarnación refleja los actos de su pasado. Quienes fueron agraviados en vidas anteriores verán desplegarse la justicia en las futuras, en las que los opresores, incluso renacidos como animales, afrontarán las consecuencias de sus actos.

«Él saca lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo».Corán, Capítulo 10 (Yunus), Versículo 31

Este es uno de los versículos que, según Al-Haft Al-Shareef, se refiere a la reencarnación, en particular a la reencarnación de un alma de un cuerpo humano en un cuerpo animal. El texto explica que los humanos que obran con injusticia y no se someten a Dios pasan por ciclos de lo que se llama Maskh, o reencarnación en cuerpos de animales.

«En verdad, creamos al hombre en el mejor molde. Luego lo devolvemos (a ser) el más bajo de los bajos».Corán, Capítulo 95 (At-Tin), Versículos 4-5

Al-Haft Al-Shareef detalla muchas formas distintas de Maskh y describe con detalle explícito un sistema de reencarnación en cuerpos de animales. Se dice que las personas más injustas se reencarnan en animales que son halal (lícitos para el consumo), como ovejas, vacas y camellos. En estas formas afrontan un doble castigo. Son sacrificados por los enemigos de Dios, que los utilizan para fines egoístas, y también son sacrificados por los creyentes durante rituales y festividades sagradas. Con cada muerte y cada sacrificio reciben castigos por sus pecados.

Al-Haft Al-Shareef desvela una capa oculta del islam, que va más allá de las interpretaciones mecánicas de la corriente dominante. Susurra verdades místicas que se han perdido con el tiempo, verdades que muchos eruditos descartaron porque no podían comprenderlas.

Estas enseñanzas tienden un puente entre el islam y otras fes que pueden parecer ajenas, como el hinduismo, pero que en realidad comparten la misma fuente divina.

Al igual que Al-Haft Al-Shareef, la escritura hindú Bhagavad Gita también habla de almas que renacen como animales si las abruman la ignorancia o la maldad. En la Gita, Krishna dice:

«Quienes mueren en el modo de la pasión nacen entre los que se dedican a actividades interesadas; y quienes mueren en el modo de la ignorancia nacen en el reino animal».Bhagavad Gita, Capítulo 14, Versículo 15

Las estrellas

Pero ¿cómo son las almas que se reencarnan?

A lo largo de la historia, la humanidad ha contemplado las estrellas y los planetas no solo como cuerpos celestes, sino como entidades espirituales. A la luz de esto, uno de los capítulos místicos de Al-Haft Al-Shareef enseña que las almas de los creyentes son, en realidad, las estrellas y los planetas del cielo. Cuando Mufaddal preguntó al Imam Al-Sadiq por las estrellas penetrantes del cielo, el Imam reveló:

«Esas estrellas son los cuerpos de luz que se hicieron para los creyentes a partir de sus obras... y son los cuerpos de los seres de luz honrados».Al-Haft Al-Shareef, traducido por Aba Al-Sadiq, Puerta 30, p. 143

Esta conexión entre estrellas y almas encuentra confirmación en otros textos sagrados. En la sura de Yusuf del Corán, el sol, la luna y las once estrellas del sueño de José simbolizan a su familia: su padre Jacob, su madre Raquel y sus hermanos.

De manera similar, en el Evangelio gnóstico de Judas, Jesús revela a Judas la conexión entre su alma y su estrella, diciendo: «Tu estrella ha ascendido y tu corazón se ha extraviado». Este pasaje sugiere que cada alma tiene una contrapartida celeste, una estrella en los cielos que guía y refleja su viaje terrenal.

El Imam Al-Sadiq explica que los planetas «aparecen así disfrazados para quienes no son como ellos», lo que sugiere que su verdadera naturaleza está oculta a los indignos.

Secretos de la batalla de Karbala

Hacia el año 680 d. C., el Imam Hussein, nieto del profeta Muhammad, y su pequeño grupo de compañeros fueron martirizados en la trágica batalla de Karbala. Tuvo lugar en las llanuras de Karbala, en el actual Irak, y esta batalla se convirtió en un símbolo atemporal de sacrificio y resistencia frente a la opresión. Aunque esta batalla es un acontecimiento famoso conocido por todos los musulmanes, Al-Haft Al-Shareef arroja luz sobre las dimensiones ocultas de su tragedia y revela una interpretación mística del martirio del Imam Hussein.

Según Al-Haft Al-Shareef:

«Así que cuando se reunieron contra Al-Hussein para degollarlo, él abandonó su cuerpo y Allah lo elevó hacia Sí y apartó de él a los enemigos».Al-Haft Al-Shareef, traducido por Aba Al-Sadiq, Puerta 40, p. 191

Esta revelación desafía la comprensión convencional de los sucesos de Karbala. Sugiere que el Imam Hussein no sufrió físicamente del modo en que muchos creen. Al contrario, su alma ascendió al cielo y dejó su cuerpo atrás como un recipiente. Según el manuscrito, la misericordia de Dios es tan grande que nunca permitiría que Sus profetas y mensajeros soportaran un sufrimiento tan intenso.

Esta idea es similar a la creencia islámica sobre Jesús, quien, según el Corán, no fue realmente crucificado sino que solo lo pareció. El Corán dice:

«Y [por] su dicho: «En verdad, hemos matado al Mesías, Jesús, hijo de María, el mensajero de Allah». Y no lo mataron ni lo crucificaron; sino que se les hizo parecer así».Corán, Capítulo 4 (Al-Nisa), Versículo 157

Así como Jesús no fue realmente crucificado, Hussein no fue realmente decapitado. Su alma y su esencia habían abandonado su cuerpo. Y fue un recipiente vacío el que soportó el dolor.

La herencia en el mundo de las almas

Al-Haft Al-Shareef no solo describe el viaje del alma y cómo es, sino que también revela las relaciones entre ellas. Revela que quienes creen en Dios y viven una vida justa están hechos de la misma luz divina, lo que crea un vínculo que trasciende los lazos físicos. Como el libro afirma con belleza:

«El creyente se convierte en hermano del creyente por su padre y su madre, pues la misericordia es su madre y su padre es la luz».Al-Haft Al-Shareef, traducido por Aba Al-Sadiq, Puerta 24, p. 115

Señala que estas relaciones son mucho más profundas y significativas que las conexiones formadas por la sangre.

Pero esta idea es solo el principio. Al-Haft Al-Shareef profetizó que uno de los signos definitorios del Qa'im, el salvador de los últimos tiempos, es su capacidad de revelar los misterios del mundo de las almas y sus relaciones. Esta comprensión serviría de prueba definitiva de su identidad, un signo que nadie más podría ofrecer. El texto dice:

«En verdad, Dios eligió entre las almas en las sombras y luego las hizo entrar en los cuerpos, y si surge nuestro Qa'im, hará heredar al hermano del hermano con quien Dios lo emparejó en las sombras, y no lo hace heredar de su hermano físico. Conózcanlo por eso».Al-Haft Al-Shareef, traducido por Aba Al-Sadiq, Puerta 66, p. 367

Todos los que se toman en serio las palabras de los Ahlul Bayt deberían preguntarse: ¿Quién ha venido con el conocimiento de las almas y de su relación? Solo Aba Al-Sadiq ha cumplido esta profecía, sacando a la luz el conocimiento oculto del mundo de las almas y afirmando al mismo tiempo ser el Qa’im de Ale Mohammed.

Un hombre de Basora

Así pues, Al-Haft Al-Shareef ha demostrado ser no solo un manuscrito que revela un conocimiento místico, sino también un libro custodiado para ayudar a los buscadores de la verdad de los últimos tiempos a reconocer al Qa’im, el Imam y salvador de su época.

Además de mencionar la prueba definitiva de su identidad, el manuscrito enumera también varios signos del levantamiento del Qa’im. Un signo distintivo es la aparición de un hombre de Al-Basra. Se dice que este hombre es de los descendientes del profeta Muhammad.

Al describir los signos de la aparición del Qa'im, afirma:

«El descenso de soldados en la orilla de Sihan de Al-Basra. Y sale en la orilla del río Tigris, desde Al-Basra, un hombre de los hijos de mi Padre. Quiere entrar en ella pero se lo impiden con el más severo de los impedimentos. Y regresa dejándola, y los ejércitos de Bani Mardas se reúnen contra él».Al-Haft Al-Shareef, traducido por Aba Al-Sadiq, Puerta 65, p. 353

Esta profecía apunta claramente al Imam Ahmed Al-Hassan, el único hombre de Basora que ha afirmado ser descendiente del Profeta en el ámbito del alma.

Esta cita tiene importancia histórica, pues se convirtió en un signo significativo para muchos creyentes en 2012, lo que los llevó a creer en Ahmed Al-Hassan después de que Aba Al-Sadiq publicara una traducción al inglés de Al-Haft Al-Shareef.

Aba Al-Sadiq ha llamado a Al-Haft Al-Shareef «uno de los mejores libros jamás escritos» y «uno de los libros más auténticos y fiables de la historia musulmana». Aunque confirma que hay distorsiones menores en el texto, sus enseñanzas centrales permanecen intactas. Al-Haft Al-Shareef ofrece profundas perspectivas sobre los misterios de la creación, el alma y la justicia divina.

Durante siglos, este libro místico solo estuvo disponible en árabe, y sus secretos permanecieron ocultos para quienes no hablan árabe. Ahora está disponible para que cualquier buscador de la verdad lo descargue y lo lea. Aunque no está del todo libre de errores, el libro es un recurso valioso para comprender muchos conceptos centrales de la Religión Ahmadi de la Paz y la Luz. Se considera una lectura obligada para los buscadores de la verdad y puede descargarse gratis en inglés y en árabe en el sitio web de AROPL.