Serie Extraterrestres y religión, parte 2: estrellas y columnas de nube
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En todas las culturas y épocas, la humanidad ha relatado encuentros con seres que desafían toda explicación. ¿Qué significa esto para la religión hoy?
Por Ailia Muhammad

En AROPL Studios, trabajando como presentador de medios, tuve el privilegio de explorar uno de los temas más fascinantes de La Meta del Sabio: el de la vida extraterrestre y cómo se ramifica en la religión y en nuestra historia como especie humana.
Aunque la idea de la vida extraterrestre no se considera «científicamente probada», los extraterrestres aparecen mencionados en muchas esferas de nuestra existencia, incluidas la religión y la historia religiosa. En La Meta del Sabio, Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq explica que es imposible negar la presencia de entidades de otros mundos: debemos aceptar la verdad de que existen. Y ha descubierto verdades fascinantes sobre el tema en su libro y también en su serie de vídeos «The School of Divine Mysteries», en el canal de YouTube The Mahdi Has Appeared.
En AROPL Studios nos inspiramos en ello y decidimos hablar con expertos en la materia. Miembros del equipo han realizado entrevistas a personalidades de renombre: David Icke, Erich Von Däniken (autor de Recuerdos del futuro, título original Chariots of the Gods), Malcolm Robinson, Derrel «Alien Hunter» Sims y otros. Tomamos sus teorías y hallazgos y los estudiamos a la luz de lo que sabemos que es verdad por las enseñanzas del Surgido Aba Al-Sadiq. Esta es la parte 2 de una serie de artículos escritos a partir de lo que escuchamos. Si no ha leído la parte 1, haga clic aquí.
Capítulo 3: ENCUENTRO CERCANO del primer tipo
«Avistamiento visual de un objeto volador no identificado aparentemente a menos de 500 pies de distancia que muestra una extensión angular apreciable y un detalle considerable».El investigador de ovnis J. Allen Hynek
A medida que la humanidad sigue debatiéndose con la idea de que la realidad pueda ser manipulada por fuerzas no humanas de otra dimensión, empezamos a ver que nuestros antepasados también pudieron haber vivido fenómenos similares. A lo largo de la historia, las civilizaciones antiguas han dejado textos y símbolos crípticos, muchos de los cuales sugieren encuentros con seres que no eran humanos ni de este mundo. Desde las pirámides de Egipto hasta las Escrituras de la Biblia, pistas ocultas pueden revelar que los avistamientos de ovnis no son exclusivos de la era moderna. ¿Podría ser que lo que vivimos hoy sea simplemente la continuación de un fenómeno antiguo y persistente?
Los Textos de las Pirámides: los faraones y las naves espaciales
Los Textos de las Pirámides del antiguo Egipto suelen interpretarse en clave espiritual, y los eruditos sugieren que describen el viaje del faraón al más allá. Sin embargo, una mirada más atenta revela una alternativa sorprendente. Algunos de estos textos, que se creía que describían la ascensión del faraón a los cielos, hablan no de un viaje metafísico, sino de uno literal. Según Erich von Däniken, autor de «Chariots of the Gods», se registra que los faraones hablaban de viajar con sus dioses en lo que podría interpretarse como una nave espacial.
¿Podrían estos antiguos gobernantes egipcios haber estado describiendo encuentros con ovnis? Si los faraones creían de verdad que viajaban con dioses en naves espaciales, debemos considerar la posibilidad de que la humanidad haya interactuado con entidades extraterrestres durante milenios. Estos encuentros pueden haberse registrado como experiencias divinas en los textos religiosos, pero tal vez sean en realidad los primeros ejemplos de encuentros cercanos del primer tipo: avistamientos directos de ovnis.
Ovnis en las Escrituras: la estrella de Belén
Una de las historias más conocidas de la Biblia es el nacimiento de Jesucristo. Según el Evangelio de Mateo, unos sabios de Oriente, o magos, siguieron una misteriosa estrella que los condujo al lugar de nacimiento del Mesías. Pero ¿qué era esa estrella? ¿Era realmente un cuerpo celeste o pudo haber sido otra cosa, quizá un objeto volador no identificado que guiaba a los magos hasta el lugar de este acontecimiento divino?
«Hemos visto su estrella cuando salió y hemos venido a adorarlo».Biblia, Evangelio de Mateo, capítulo 2, versículos 1-2
Las estrellas no aparecen de la nada, ni conducen a las personas a lugares concretos de la Tierra. ¿Podría la «estrella» que guió a los magos haber sido una nave avanzada u ovni? De ser así, no sería la primera vez que se registran tales fenómenos en las Escrituras. A lo largo de la Biblia hay numerosos relatos de objetos extraños en el cielo (luces, nubes y columnas de fuego) que guiaban y protegían al pueblo de Dios.
La columna de nube: ¿nave divina u ovni?
En el Libro del Éxodo se dice que los hijos de Israel fueron guiados por una «columna de nube» durante su éxodo de Egipto. Esta misteriosa nube no solo se movía delante de ellos, sino que también les daba protección e iluminación por la noche, convirtiéndose en una columna de fuego. La columna de nube estaba siempre asociada a «la gloria del Señor», y su aparición era tan poderosa que ni siquiera Moisés pudo entrar en la Tienda del Encuentro cuando la nube descendió sobre ella.
«Entonces el ángel de Dios que iba delante del ejército de Israel se movió y fue detrás de ellos, y la columna de nube se desplazó de delante de ellos y se puso detrás... Y iluminó la noche sin que un campamento se acercara al otro en toda la noche».Biblia, Libro del Éxodo, capítulo 14, versículos 19-20
La descripción de esta columna (una nube de día, un fuego de noche) podría interpretarse fácilmente como un avistamiento de ovni. En los relatos modernos, los testigos suelen describir los ovnis como objetos brillantes y ardientes en el cielo, muy parecidos a la columna de nube que guiaba a los israelitas. ¿Podría esta «nube divina» haber sido una nave extraterrestre que guiaba al pueblo de Israel por el desierto?
Nubes, fuego y luces destellantes: las señales de los cielos
La Biblia describe con frecuencia los encuentros divinos como acompañados de nubes, fuego y luces destellantes. En el monte Sinaí se dice que Dios se apareció a Moisés en una «nube densa», y su voz se oía desde dentro de ella. En el Salmo 99 está escrito que Dios habló a Moisés y a Aarón desde una «columna de nube».
«Voy a venir a ti en una nube densa, para que el pueblo oiga que hablo contigo y confíe siempre en ti».Biblia, Libro del Éxodo, capítulo 19, versículo 9
Una vez más, estos encuentros divinos guardan sorprendentes similitudes con los avistamientos de ovnis actuales. Las descripciones de nubes y fuego recuerdan a los objetos brillantes y flotantes que los testigos llevan décadas notificando. ¿Podría ser que estas «nubes divinas» no fueran nubes en absoluto, sino naves extraterrestres veladas de un modo que la gente de los tiempos antiguos pudiera entender?
¿Qué significa esto para la religión hoy?
Si el fenómeno ovni ha estado presente a lo largo de la historia y está documentado en los textos religiosos, ¿qué significa esto para la religión estructurada de hoy?
La cuestión de la imagen de Dios cobra especial relevancia. Si la humanidad fue creada a imagen de Dios, como afirma la Biblia, ¿de qué imagen estamos hablando? ¿Podrían estos encuentros extraterrestres sugerir que lo que consideramos divino quizá tenga orígenes en algo mucho más cósmico?
Eclesiastés 1:9 ofrece una reflexión inquietante sobre esta idea:
«Lo que fue, eso será; lo que se hizo, eso se hará; no hay nada nuevo bajo el sol».Biblia, Libro del Eclesiastés, capítulo 1, versículo 9
La presencia de ovnis a lo largo de la historia plantea cuestiones importantes sobre la naturaleza de Dios, de los ángeles y de los encuentros divinos. Si los extraterrestres nos visitan desde hace miles de años, ¿cómo cambia eso nuestra manera de ver los relatos religiosos tradicionales? ¿Ofrecen los ovnis una explicación alternativa para algunos de los acontecimientos más significativos de la historia espiritual humana?
Aunque algunos pueden encontrar inquietantes estas ideas, ofrecen una perspectiva fascinante sobre las Escrituras antiguas y la experiencia religiosa. Si las nubes divinas de la Biblia fueron, de hecho, naves extraterrestres, es posible que la comprensión que la humanidad tiene del cosmos, y de su lugar en él, necesite una revisión radical.
La batalla cósmica entre el bien y el mal, los ángeles y los demonios, puede estar mucho más entrelazada con influencias extraterrestres de lo que jamás imaginamos. A medida que seguimos explorando los cielos y descubriendo nuevas pruebas de ovnis, quizá descubramos que lo que creíamos divino siempre ha estado ahí fuera, observándonos y guiándonos desde las estrellas.
Capítulo 4: Encuentros cercanos del tercer tipo
«La presencia de una criatura animada, como un humanoide, un robot o un aparente piloto de ovni».El investigador de ovnis J. Allen Hynek
Cuando pensamos en los ovnis, la mente de la mayoría de las personas se va directamente a avistamientos de extrañas naves en el cielo. Pero un encuentro cercano del tercer tipo nos lleva más allá de la mera observación de objetos no identificados. Es la experiencia directa de encontrarse con seres animados (humanoides, robots u otras entidades misteriosas) que parecen pilotar esas naves. ¿Son estos seres visitantes extraterrestres? ¿O son algo completamente distinto, oculto en los textos antiguos y en las historias que han moldeado nuestro mundo durante siglos?
Sumerjámonos en una de las descripciones más sorprendentes de un posible encuentro cercano del tercer tipo: la visión del profeta Ezequiel.
La visión de Ezequiel: ¿un encuentro cercano?
En el Libro de Ezequiel, el profeta describe una experiencia extraordinaria. Vio un vendaval, una enorme nube rodeada de luz destellante y, dentro de ella, vislumbró seres vivientes y algo que parecía metal incandescente. Esta descripción suele interpretarse como una visión divina, pero vista con una óptica moderna, resulta inquietantemente parecida a las descripciones de avistamientos de ovnis.
La visión de Ezequiel incluye ruedas entrecruzadas con otras ruedas, que centelleaban como el topacio y estaban llenas de ojos. Estas ruedas se movían con los seres vivientes, siguiendo todos sus movimientos, e incluso se elevaban del suelo cuando ellos ascendían. Este nivel de detalle, sobre todo al describir el movimiento y la construcción de estas «ruedas», es sorprendentemente mecánico. Las interpretaciones modernas de este pasaje sugieren que Ezequiel pudo haber presenciado algo comparable a una nave voladora avanzada.
Ezequiel continúa describiendo que oyó el sonido de las alas, «como el estruendo de aguas caudalosas, como la voz del Todopoderoso». Cuando los seres bajaban las alas, oía una voz que venía de arriba. Sobre estos seres había una figura resplandeciente, ardiente de fuego, sentada en un trono radiante. Esta figura, que Ezequiel identifica como la semejanza de la gloria del Señor, parece humanoide, pero con características de otro mundo.
¿Podría ser que lo que Ezequiel encontró no fuera solo una visión divina, sino una interacción directa con entidades no humanas, seres de otro reino o de otro planeta?
Antiguos encuentros con entidades no humanas
Los seres que vio Ezequiel podrían describirse hoy como entidades extraterrestres o interdimensionales. Su descripción de ruedas dentro de ruedas, criaturas llenas de ojos y una figura humanoide resplandeciente encaja de manera inquietante con los informes modernos de encuentros con pilotos de ovnis y seres de otro mundo.
En muchas culturas, los textos antiguos describen seres que descendieron de los cielos e interactuaron con la humanidad. Los sumerios hablaban de los Anunnaki, dioses que descendieron de los cielos para dar forma a la civilización humana. En la India, los textos védicos describen naves voladoras llamadas Vimanas y seres de inmenso poder que las pilotan. Los griegos tenían sus propias historias de dioses que descendían del monte Olimpo en carros de fuego.
¿Podrían estos mitos y textos religiosos estar documentando antiguos encuentros con seres extraterrestres? De ser así, esos visitantes parecen haber dejado una huella indeleble en la historia humana, influyendo en las culturas, las religiones e incluso el desarrollo tecnológico. Es posible que las descripciones se interpretaran entonces en un marco espiritual o divino, pero hoy podrían reinterpretarse como encuentros con seres y tecnología avanzados.
Encuentros cercanos en los textos religiosos
Una de las dificultades al hablar de la posibilidad de ovnis y seres extraterrestres en los textos religiosos antiguos es que estos textos están escritos desde una perspectiva cultural y espiritual concreta. La Biblia, por ejemplo, está llena de visiones, milagros e intervenciones divinas que se plantearon dentro del contexto religioso de la época. Sin embargo, muchos de estos encuentros comparten características con los informes modernos de avistamientos de ovnis y abducciones extraterrestres.
En Génesis 6:1-4 leemos sobre los nefilim, una misteriosa raza de gigantes que se dice que eran descendientes de los «hijos de Dios» y de mujeres humanas. La expresión «hijos de Dios» se ha interpretado de diversas maneras, pero algunos creen que se refiere a seres no humanos, posiblemente extraterrestres, que llegaron a la Tierra e interactuaron con los humanos. Los nefilim se describían como seres poderosos, distintos de los humanos corrientes, y su presencia marcó un periodo significativo de interacción entre los humanos y estas entidades de otro mundo.
En Daniel 7:9 nos encontramos con la imagen del Anciano de Días, cuyo trono era de llamas de fuego y cuyas ruedas eran fuego ardiente. De nuevo vemos la presencia de ruedas y fuego, que guardan un notable parecido con las imágenes utilizadas en la visión de Ezequiel. Estas ruedas de fuego podrían interpretarse como una especie de nave espacial pilotada por seres divinos o extraterrestres.
Seres que no son de la Tierra
A medida que seguimos examinando los textos antiguos con una óptica moderna, un tema se hace evidente: muchos de estos seres, ya se los llame ángeles, dioses o mensajeros, comparten un rasgo: no son de la Tierra.
Las descripciones de estos seres en diversos textos religiosos comparten características comunes con los relatos modernos de encuentros extraterrestres: luz resplandeciente, tecnología extraña, formas humanoides con rasgos de otro mundo y capacidades avanzadas más allá de la comprensión humana. Estos seres suelen llegar en naves voladoras, hablan con voces atronadoras y poseen conocimientos o habilidades que superan con mucho los de los humanos.
En la visión de Ezequiel, los «seres vivientes» y sus ruedas claramente no son originarios de nuestro planeta. La interacción entre estos seres y su tecnología apunta a algo mucho más avanzado de lo que los humanos de la época podían explicar. Los ojos que rodeaban los bordes de las ruedas sugieren un nivel de vigilancia o de conciencia superior al natural. La capacidad de las criaturas de moverse en cualquier dirección sin girar implica una forma de movimiento que desafía las leyes de la física tal como las entendemos.
Encuentros cercanos y el fenómeno ovni moderno
Lo que hace especialmente intrigante el relato de Ezequiel es lo mucho que se asemeja a los informes modernos de encuentros con ovnis. Los testigos suelen describir objetos brillantes y metálicos que se mueven con precisión, acompañados de seres extraños de características humanoides. Muchos informan también de una sensación de asombro o terror, igual que Ezequiel, que «cayó rostro en tierra» cuando presenció la visión.
En los estudios modernos sobre ovnis, los encuentros con seres alienígenas, ya sean humanoides, robóticos o de otro tipo, se clasifican como encuentros cercanos del tercer tipo. Estos encuentros son poco frecuentes pero profundos, y a menudo dejan una huella duradera en el testigo. Así como la vida de Ezequiel cambió para siempre tras su encuentro, también cambian las vidas de quienes relatan avistamientos y abducciones modernos.
¿Seres divinos o visitantes extraterrestres?
La visión de Ezequiel plantea muchas preguntas sobre la naturaleza de los encuentros divinos en los textos religiosos. ¿Eran estos encuentros verdaderamente espirituales o eran interacciones con entidades avanzadas no humanas, quizá visitantes extraterrestres? Al explorar estas historias antiguas en el contexto de los avistamientos modernos de ovnis, resulta cada vez más difícil descartar la posibilidad de que lo que vio Ezequiel fuera algo más que una visión simbólica.
En todas las culturas y épocas, la humanidad ha relatado encuentros con seres que desafían toda explicación. Ya sean dioses, ángeles o alienígenas, estos seres comparten rasgos comunes: descienden de los cielos, traen consigo tecnología avanzada e interactúan con los humanos de maneras que moldean nuestras creencias, nuestras historias y nuestro futuro.
La visión de Ezequiel puede ser uno de los primeros encuentros cercanos del tercer tipo registrados, un momento en que el velo entre nuestro mundo y otro se levantó brevemente. Quizá algún día comprendamos la verdadera naturaleza de estos seres y descubramos qué papel han desempeñado en nuestro pasado, presente y futuro.