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Un miembro de la AROPL desaparece en medio de una creciente persecución en Malasia

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Novedades sobre el caso del desaparecido Muhamad Hisyam Fikri:Publicación malasia The Star 29 de diciembre de 2025El jefe de la Policía de Johor, comisario Datuk Ab Rahaman Arsad, «mencionó una operación exitosa realizada el 4 de septiembre, en la que la Sección Especial y el Departamento Religioso Islámico de Johor (JAINJ) detuvieron a una persona vinculada a la prohibida «Religión Ahmadi de la Paz y la Luz» (AROPL).Dijo que la persona fue acusada en virtud de los artículos 5, 9 y 13(1)(b) de la Ley de Delitos Penales Sharia del Estado de Johor de 1997 y condenada a 12 meses de prisión

Por Hadil El-Khouly

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Novedades sobre el caso del desaparecido Muhamad Hisyam Fikri:

Publicación malasia

The Star

29 de diciembre de 2025

El jefe de la Policía de Johor, comisario Datuk Ab Rahaman Arsad, «mencionó una operación exitosa realizada el 4 de septiembre, en la que la Sección Especial y el Departamento Religioso Islámico de Johor (JAINJ) detuvieron a una persona vinculada a la prohibida «Religión Ahmadi de la Paz y la Luz» (AROPL).

Dijo que la persona fue acusada en virtud de los artículos 5, 9 y 13(1)(b) de la Ley de Delitos Penales Sharia del Estado de Johor de 1997 y condenada a 12 meses de prisión.

El comisario Ab Rahaman señaló que la enseñanza de la AROPL fue declarada desviada por el Comité de Fatuas de Johor el 24 de marzo de 2024 y publicada en el boletín oficial el 12 de junio de este año».

Muhammad Hisyam Fikri bin Mohd Sarif, de 28 años, desapareció sin dejar rastro el 4 de septiembre de 2025 y desde entonces no se ha vuelto a saber de él. La noticia publicada en el medio malasio «The Star» confirma que este creyente fue puesto bajo custodia por la Policía de Johor el 4 de septiembre y que desde entonces ha sido acusado de lo indicado más arriba:

Los artículos 5, 9 y 13(1)(b) de la Ley de Delitos Penales Sharia del Estado de Johor de 1997 establecen delitos específicos relacionados con la doctrina religiosa, el desacato a la autoridad religiosa y la publicación de materiales contrarios a la ley islámica.

En concreto:

El artículo 5 prohíbe la propagación de doctrinas o creencias religiosas no islámicas entre los musulmanes, con penas, en caso de condena, de una multa de hasta tres mil ringgit, prisión de hasta dos años, o ambas.

El artículo 9 se refiere al desacato o desafío a las autoridades religiosas, incluidos el jefe religioso del Estado, el Consejo Religioso Islámico o el muftí, cuando se expresa mediante una fatua, con las mismas penas posibles que el artículo 5.

El artículo 13(1)(b) tipifica como delito la posesión de materiales religiosos contrarios a la ley islámica, castigada también con una multa de hasta tres mil ringgit (MYR), prisión de hasta dos años, o ambas. El tribunal puede además ordenar la confiscación y destrucción de dichos materiales.

No está claro si Muhammad Hisyam Fikri bin Mohd Sarif contó con una representación legal adecuada. Parece que su detención y su procesamiento forman parte de una campaña más amplia, impulsada por el Gobierno, para criminalizar la creencia en la Religión Ahmadi de la Paz y la Luz, como vimos recientemente con la declaración realizada por el subinspector general de la Policía Real de Malasia (PDRM), Tan Sri Ayob Khan Mydin Pitchay, el 1 de enero de 2026.

PENGERANG, JOHOR - La Religión Ahmadi de la Paz y la Luz (AROPL) ha dado la voz de alarma por la desaparición de uno de sus miembros malasios, Muhammad Hisyam Fikri bin Mohd Sarif, de 28 años, que se encuentra desaparecido desde el 4 de septiembre de 2025.

Según otros creyentes de la AROPL, Hisyam se comunicó con ellos por última vez mediante una videollamada, en la que expresó su preocupación porque su familia y sus suegros habían rechazado sus creencias religiosas y lo habían tachado de apóstata. Desde esa llamada, nadie, ni su familia ni su comunidad de fe, ha vuelto a tener noticias suyas.

El 17 de septiembre, miembros de la AROPL acudieron a su lugar de trabajo con la intención de localizarlo. Allí les informaron de que Hisyam había sido presuntamente detenido por el Departamento Religioso Islámico del Estado de Johor (JAINJ). Sin embargo, no se ha facilitado ninguna confirmación oficial ni detalle alguno sobre la fecha, los cargos o su paradero actual.

Los creyentes temen que la desaparición de Hisyam esté relacionada con las amenazas que había recibido anteriormente de miembros de su familia, quienes, según se informa, le habían advertido de que recurrirían a las autoridades religiosas por su vinculación con la AROPL.

Un patrón de persecución

El caso de Hisyam no es un hecho aislado. Los miembros de la AROPL en Malasia denuncian niveles cada vez mayores de acoso, vigilancia y detenciones, no solo por parte de las autoridades, sino también de justicieros islamistas. En muchos casos han amenazado, intimidado e incluso agredido físicamente a personas sospechosas de pertenecer a la fe.

Hisyam era un miembro visible de la comunidad de la AROPL en Malasia y participaba con regularidad en actividades misioneras en Johor Bahru, Malaca, Kuala Lumpur y Port Dickson. Su labor incluía repartir folletos y comida, en particular a personas sin hogar. En un acto celebrado en Port Dickson, utilizó drones para distribuir materiales durante la jornada de puertas abiertas nacional de Eidilfitri del PAS. Se compartieron fotos y vídeos de estas actividades en las redes sociales.

Represión legal y social

Incidentes recientes en Malasia ilustran un patrón más amplio de represión estatal. En octubre de 2024, Zolekafeli bin Abd Ghani, bombero jubilado de 60 años, fue condenado a seis meses de prisión por el Tribunal Superior de la Sharia de Negeri Sembilan. Fue acusado de difundir «falsas doctrinas» tras compartir sus creencias con sus familiares.

En junio de 2025, otra pareja, Muhammad Firdaus bin Yaacob y su esposa, Noor Zaza Atiera binti Zahanuddin, fueron detenidos por el Departamento Religioso Islámico de Pahang (JAIP). Tras permanecer retenidos durante 24 horas y ser separados el uno del otro al ser liberados, la pareja fue acusada en agosto de poseer materiales religiosos vinculados a la AROPL y de apartarse del islam suní.

Este aumento de las medidas coercitivas parece haberse intensificado después de que ocho miembros del grupo organizaran en julio de 2023 una pequeña protesta de solidaridad con el colectivo LGBTQ+, que se hizo viral. La protesta desató una reacción adversa en todo el país. Las autoridades prohibieron oficialmente la religión, mientras que el ministro de Asuntos Religiosos, Mohd. Na’im bin Mokhtar, condenó a la AROPL por violar la sharia islámica. La oficina del muftí del Territorio Federal calificó sus enseñanzas de «heréticas» y la Comisión de Comunicaciones y Multimedia de Malasia actuó con rapidez para censurar la presencia en línea del grupo.

Desde entonces, los departamentos islámicos estatales han coordinado esfuerzos agresivos para suprimir la fe. En abril de 2024, el Departamento Religioso Islámico de Selangor (JAIS) emitió un sermón de los viernes titulado «Evitar la herejía», en el que ordenaba a las mezquitas de todo el estado denunciar las enseñanzas de la AROPL y animar a los fieles a denunciar a sus seguidores.

La cobertura mediática ha amplificado la hostilidad. Los titulares nacionales han presentado repetidamente al grupo como una secta desviada y han vinculado sus enseñanzas con la decadencia moral y la agitación social. Destacados clérigos han pedido abiertamente medidas drásticas al Gobierno, instando a la población a denunciar a los miembros y reclamando controles más estrictos sobre la expresión religiosa en línea.

Una comunidad asediada

Los miembros de la AROPL afirman que ahora viven con miedo constante. Muchos ocultan sus creencias incluso a sus familias, ya que las acusaciones de apostasía pueden conducir no solo a acciones legales, sino también a violencia por parte de justicieros. Varios han denunciado haber recibido mensajes amenazantes de personas que decían ser agentes del Departamento de Investigación Criminal (CID).

En marzo de 2025, el Ministerio del Interior prohibió La Meta del Sabio, alegando motivos de orden público, a pesar de las enseñanzas pacíficas de la fe. La prohibición ha dado alas a nuevas acciones contra los creyentes, entre ellas detenciones arbitrarias e incautaciones de libros.

Estas presiones estatales y sociales han creado un entorno en el que los seguidores de la AROPL en Malasia son marginados, acosados y silenciados de forma sistemática. La religión sigue existiendo en la clandestinidad, con más de 200 miembros estimados en el país.

Llamamiento urgente a la acción

La desaparición de Hisyam, en este contexto, resulta especialmente inquietante. Los miembros de la AROPL temen que pueda estar detenido sin posibilidad de recurso legal, o algo peor. Actualmente trabajan con asesoría jurídica para determinar su paradero y garantizar su seguridad.

«La campaña del Gobierno malasio contra nuestra fe no se trata solo de leyes, se trata de borrar nuestra identidad», dijo un miembro de la AROPL, que pidió el anonimato por motivos de seguridad. «El caso de Hisyam demuestra lo peligroso que se ha vuelto simplemente creer algo diferente».

Mientras las organizaciones internacionales de derechos humanos vigilan cada vez más la libertad religiosa en el Sudeste Asiático, los miembros de la AROPL piden atención y protección urgentes. El destino de Hisyam, dicen, puede depender de ello.